sábado, 9 de febrero de 2013

Capítulo 17 (Geneva)

Aun que parezca increible, despues de tanto tiempo, he vuelto a escribir, y vengo con un cap largo e interesante para recompensar por toda la espera que lo deje ahi en suspense, pues nada, que lo disfruteis mucho, y que no tengo disculpa por haber tardado tanto.Muchos besos.

Sidney y yo nos ponemos en marcha bastante rapido, y partimos en busca de comida.
-Por que no vamos a la Cornucopia? -propone Sidney- seguro que es facil quitarles comida, ademas ya es casi de noche, y seguro que los profesionales hacen turnos de guardia, y asi de paso podemos quitarnos a uno de nuestro camino-
-Es una locura, aunque bien es cierto que habra que quitarnoslos de en medio, pero podemos darles tiempo, y asi quizas lo hacen entre ellos-propongo yo.
-Te dan miedo verdad?-me dice burlona
-No me dan ningun miedo, puedo con ellos.
-Uhhh, si que te dan miedo, o eso, o otra cosa un poco amorosa- se rie a carcajadas.
-No digas tonterias-
-Pues yo si que ire a la Cornucopia- dice antes de echar a correr bosque a traves.
Me asusta pensar que me he quedado sola y que podrian atacarme, y por otro lado, que ataquen a Sidney. Echo a correr yo tambien, con la intencion de parar a Sidney, porque definitivamente, no quiero ir a la Cornucopia, por miedo o por lo q sea, pero no quiero. Mientras corro cojo un hacha por si la necesito y me ayudo con ella para quitar ramas y demas cosas que se interponen en mi camino. Sigo el ruido que va haciendo Sidney, sin saber el rumbo que llevamos, quizas estemos cerca de la Cornucopia, o nos estemos alejando, y sigo corriendo, porque el miedo me persigue y quiero librarme de el. Corro un poco mas, pero de repente el ruido de Sidney desaparece por completo de un segundo a otro. Me paro en seco y miro a mi al rededor para inspeccionar el terreno, no parace a ver nadie en ese claro, pero si seguía avanzando me podia esperar cualquier cosa. Noto un escalofrio que me recorre el cuerpo mientras doy un paso apartando una hoja. Parece haber muchas mas y con decision me dispongo a quitarlas de mi camino. Mantengo el hacha firme en mi mano derecha, mientras avanzo. Agudizo el oido, pero sigo sin percibir nada. Pero no tardo en apartar una hoja que me desvela un gran miedo. Diviso, no demasiado lejos de mi, el gran claro de la Cornucopia,  y al apartar la vista encuentro a Sidney dandome la espalda a mi izquierda. Me agacho entre las hojas para investogar el panorama. No tardo en darme cuenta del motivp de la parada de Sidney. Frente a ella distingo la figura de un chico que no empuña ningun tipo de arma, mirandola fijamente. Ella le aguanta la mirada, pero ninguno de los dos ofrece algun tipo de reaccion. El peligro y el miedo inundan la sangre de mis venas, y me doy cuenta de que para sobrevivir, solo puede quedar uno, y estaba claro que ese desconocido no podia serlo. Sidney retrocede un paso pequeño y el chico reacciona acanzando lo mismo. Un angulo perfecto se abre entre mi mano derecha y el cuello de ese chico, y casi sin darme cuenta veo como mi hacha se lanza con impulso a traves de el, yendo a acertar en su cuello. El chico cae para atras, Sidney se avalanza sobre el, y yo permanezco inmovil. No me queda otra que afrontar los hechos, acabo de matar a alguien. Mientras me arrepiento de lo que acabo de hacer me percato de donde estoy, y de que el juego va de matar, no me quedaba otra, no sabia cual iba a ser su reaccion, y tenia que hacerlo, era el o yo. Me pongo en pie de nuevo y aunque temblando como un flan, avanzo un par de pasos hacia Sidney, mientras vuelvo a dirigirle una mirada a la Cornucopia, en la que no parece haber movimiento, pero no se si eso es una buena señal. Cojo a Sidney por el brazo y la aparto del cadaver al que pretende salvar, pero es demasiado tarde, un cañonazo estalla en el cielo. Parece ser el primero desde el baño de sangre de la Cornucopia.
-Esto es horrible, como has podido hacerlo?- me replica Sidney en cuanto se pone en pie.
-Era la unica manera, si no podria haberte matado- intento escusarme, aunque me siento fatal por lo que he hecho, y que me lo diga me sienta aun peor.
-No me habria matado, no le has visto, no iba a hacer nada, el no...-me dice triste por su vida.
-Eso no puedes saberlo, y para mi tampoco ha sido nada facil, yo le he matado para protegerte- se lo echp en cara.
-Pero yo no te lo he pedido, no lo has hecho por mi, lo has hecho por ti, solo quieres ganar estos juegos, eres lo peor, eres como ellos, los profesionales del uno y esos, capaz de matar por sobrevivir, solo por ti, me das asco y miedo...- termina la frase con la bofetada que me es inevitable soltarle.
-No me digas eso, no tengas el valor de decirme todas esas cosas, porque para mi tambien ha sido horrible lo que acabo de hacer, y que me digas eso me esta matando por dentro, porque no me lo merezco, y si, lo he hecho para salvar tu vida, anteponiendolo a todos y cada uno de mis principios- creo haber sonado muy convincente porque Sidney cae al suelo y comienza a llorar.
-Lo siento, yo, yo,yo... Es que ha sido tan terrible ver como caia al suelo por mi culpa... Seguro que no se lo merecia, pero gracias por hacerlo- vuelve a ponerse de pie y me abraza, mientras a mi tambien se me escapan un par de lagrimas que intento disimular para no parecer debil.
La noche ya esta muy entrada, y seguimos cerca de la Cornucopia aunque parece seguir sin haber movimiento. Sidney y yo hablamos un rato antes de decidirnos a ir al centro de la Cornucopia. Parecen dormir todos, porque no se oyen ruidos, y solo se ve el humo de lo que parece una pequeña hoguera, Sidney se ofrece para acercarse un poco y mirar si los profesionales realmente duermen. Yo me mantengo al tanto mientras se acerca, y por suerte no tarda en volver.
-Todos duermen-me indica- estaban el del pelo de colores, otra chica que no identifico como una profesional, el chico del cuatro, y la chica que estaba junto a la hoguera que parece haberse dormido en su turno de guardia-
-Entonces podemos acercarnos, pero tendremos que separarnos, porque la entrada a donde estan las provisiones esta orientada hacia el otro lado, y habra que rodearla- creo una estrategia rapida- si algo sale mal volvemos corriendo aqui- las dos asentimos, y armadas en valor y armas nos dirigimos al centro. Sidney me hace una seña de que yo vaya por la derecha, y sin rechistar le hago caso. Tengo un nudo enorme en la garganta que me hace querer volver atras, pero intento parar mis impulsos. Ando sin hacer ruido y lo mas rapido que puedo, miro al rededor y me doy cuenta de un detalle bastante importante, en la lista que hizo Sidney me faltan dos profesionales, las chicas del uno y del dos. Un miedo tremendo recorre todo mi cuerpo y como ya no hay vuelta atras mantengo mis armas bien arriba para poder recurrir a ellas en cualquier momento. El recorrido se me hace eterno pero por fin llego a la boca de la Cornucopia, miro a mi al rededor pero no veo a nadie, oigo un leve siseo que me asusta pero no me detenie y sin pensarlo mas entro en la boca de la Cornucopia. Avanzo muy lentamente con miedo a lo que pueda encontrar.
Pummmmmmm



El sonido del cañonazo retumba en mis oidos, aunque aparentemente ha sido mucho mas leve que otros anteriores. Pienso en todo lo que ha podido pasar por un segundo, y al darme cuenta de que yo sigo viva, me doy cuenta de que alguien no ha corrido mi misma suerte. Pienso un segundo mas antes de salir corriendo, puede que los profesionales se hayan despertado y entonces me este enfrentando a un suicidio, pero cuando salgo no me parece ver a nadie cerca, y con un hacha en cada mano corro sin mirar atras. Mientras lo hago planteo de quien ha podido ser la supuesta muerte. Veo a tres personas tendidas en el suelo que parecen dormidas, y entre ellas distingo a Garson como el que esta durmiendo solo. Ninguno parece estar muerto, asi que les descarto. Quizas Sidney ha sido capaz de matar a la chica del cuatro mientras dormia, o quizas haya sido a ella a la que han matado las otras dos profesionales, y prefiero descartar esa idea, porque estaria sola, y no se si seria capaz de soportarlo. Corro alerta pero nadie me persigue, ni parece haber nadie cerca. Llego de nuevo al bosque y encuentro el cuchillo clavado en el suelo que hemos dejado clavado en el suelo para poder volver. Miro hacia la Cornucopia, y no veo a Sidney por ningun lado. Empiezo a volver a plantearme mi ultima teoria, cuando una mano se posa sobre mi hombre, me giro repentinamente para defenderme de quien pueda ser, y veo a Sidney delante de mi. Esbozo una gran sonrisa al verla y ella me responde con otra.
-Dios, que susto me he llevado, crei que te habian matado, lo siento, a quien has matado, que ha pasado?- me pregunta Sidney
-Yo tambien crei que te habian matado, estoy bien, pero yo no he matado a nadie, entre en la Cornucopia, y de repente sono el cañonazo, crei que ya habrias entrado, como has llegado tan rapido?- le contesto yo, y vuelvo a preguntar.
-Lo siento, de verdad, yo no queria dejarte sola, pero al acercarme mas no fui capaz, el miedo me supero y tuve que volver, lo siento mucho- me siento traicionada, me ha mandado a la muerte, y despues del cañonazo no ha hecho nada por salvar mi vida, pero su actitud parece ser seria, y no puedo evitar perdonarla.
-Sera mejor que nos vayamos de aqui, no se lo que puede pasarnos si seguimos aqui- termino de hablar cuando veo como un aerodeslizador recoge el cadaver de una chica del interior de la Cornucopia, y sin pensarlo mas comenzamos a alejarnos de ese lugar. Agarro el cuchillo que habia clavado en el suelo, y andamos adentrandonos en el bosque. Nuestro paso no es demasiado rapido, el cansancio es demasiado para seguir de pie sin rechistar. Seran asi como las seis de la mañana, porque los rayos de sol comienzan a despuntar por el horizonte.
Pasamos un rato andando, hasta que porfin llegamos al lugar donde teniamos escondida nuestra canasta. Cansadas, nos subimos al arbol donde tuvimos el accidente de la primera noche, y nos metemos en el saco compartido aun a riesgo de sufrir otra desgracia.Sidney sube las mochilas y las ata. Ninguna dice ni una palabra, y no tardo en quedarme dormida, en un sueño repleto de pesadillas en los que aparece el chico al que mate y la chica del aerodeslizador.