domingo, 3 de marzo de 2013

Capítulo 18 (Garson)

Bueno aqui un nuevo capitulo, disfrutarlo.

La presentacion se abre con el rostro del chico del cinco, y me percato de que hubo otra muerte de la que tampoco fuimos conscientes. Pero ese momento pasa, y la siguiente fotografia que aparece en el cielo, no es la que yo esperaba, del distrito cinco saltan al nueve, y es la cara de la chica la que aparece. Se cierra la presentacion y yo sigo mirando al cielo, al punto donde aparecieron las ultimas dos muertes. Una risa se escapa de entre los labios de Melodie, que se pone de pie, pero no aguanta mucho tiempo en esa posicion. Me avalanzo sobre ella, y pongo mi cuchillo en su garganta, presionando para hundirlo, pero no me da tiempo, ella escurre su cabeza a un lado, y solo le queda un corte poco profundo, por el que emana algo de sangre. Lo tapa con la mano, mientras intenta volver a levantarse. Le agarro por la espalda, y no puede huir de mi. Suelta su cuello, y agarra la espada de su cinturon, pero no tiene angulo para sacarla.
-Ayudame- le intenta ordenar a Giovanni, pero sabe que es inutil, el se aparta, y yo me doy cuenta de que lo que el sentia por ella era una farsa, solo queria protegerse.
Este despiste me pasa factura, la mano de Melodie impacta en mi cara bruscamente, y cago hacia un lado, pero reacciono rapido y me pongo de pie mientras empuño mi cuchillo. Melodie tiene el tiempo justo de sacar su espada antes de que vuelva a alcanzarla, y la vuela en mi direccion agarrandola con las dos manos. Me echo hacia atras como puedo y la espada me pasa rozando, pero no llega a tocarme. Caigo de rodillas junto a ella, y clavo uno de mis cuchillos en su pierna derecha. Aguanta bastante bien el golpe, porque no parece haberse dado por vencida, y baja su espada hacia mi, con la intencion de cortarme por la mitad, pero freno el golpe cruzando dos cuchillos frente a su espada. Giro ambos filos, y Melodie se precipita de nuevo al suelo, pero toma la iniciativa de caer encima mio, con la espada por delante, en intenta blandirla en mi cuello, mi rodilla se clava en su estomago, y por mas de que ella lo intenta con todas sus fuerzas, no consigue que la espada me toque. Levanto mi mano izquierda, y con el cuchillo, la pongo sobre la mano con la que Melodie agarra la espada. Mi cuchillo atraviesa por completo tres de los dedos de la mano de Melodie, que suelta parte de la espada y se pone de pie, pero aun agarra el filo con la otra mano. Me levanto con ella, y veo como cambia la empuñadura de mano, mientras yo lanzo mo cuchillo contra su hombro, y lo clavo encima del corazon, pero ella no se detiene, y termina el movimiento, realiza un reves soltando la espada, y su punta me roza el pecho, haciendome un corte a lo ancho, que me produce un dolor horrible, exclamo un pequeño grito, y tras pestañear, veo la espada de Melodie caer al suelo, y a ella correr en direccion al bosque, mientras emana sangre de todo su cuerpo, quiero matarla, y voy a correr, cuando el silbido de Giovanni, me hace girarme en su direccion. Veo al chico cargado con dos mochilas, un cinturon lleno de armas, y mi arco y una flecha en las manos. Me lanza estas dos ultimas, y yo las agarro al vuelo, y se perfectamente que hacer con ellas. Coloco la flecha en el arco, apunto, y suelto la cuerda cuando veo un blanco seguro.
Melodie cae al suelo de rodillas con una flecha que le atraviesa el corazon, y un cañonazo inunda la noche.
Bajo el arco, y miro el cuerpo de  Melodie en el suelo, mientras me acerco. Cuando llego a su lado, saco la flecha que le atraviesa el corazon, y la pongo junto con el arco. Pongo su cuerpo boca arriba para verle la cara por ultima vez, y despues me giro para volver junto a Giovanni, pero a mi sorpresa, el ya no esta en la Cornucopia. Miro al rededor, pero no le encuentro. Ha debido de huir, la alianza ya no se sostenia, y no podia fiarse de mi. Su compañera de distrito ha muerto, y el se ha quedado solo en estos juegos, y no iba a quedarse con la persona que la ha matado. Pienso en eso ultimo, y me doy cuenta de que no he sido el unico que la ha matado, porque el me dio el arco, y no la ayudo cuando pudo. La confianza se habia perdido por completo, y yo me he quedado solo en la arena.
Recapacito, y me doy cuenta de algo en lo que no habia reparado hasta el momento. Geneva seguia con vida, y eso segun como se mire, era una buena noticia, pero si queria que siguiese con vida, tenia que encontrarla, porque habia algo de lo que me habia dado cuenta mientras pensaba que habia muerto, la necesitaba a mi lado, para poder resistir a esta pesadilla de juegos. Ahora los juegos se habian puesto mas faciles, ya solo me quedaban dos prefesionales a las que matar, y Giovanni, no era un peligro del nivel.
Ya quedaba menos para volver a casa, pero por otro lado, no se cual es mi verdadera casa. Cojo una linterna y enfoco al interior de la Cornucopia. Decido pasar alli la noche, porque necesitaba recuperar fuerzas si queria poder sobrevivir al dia siguiente. Me preocupa poco montar guardia, porque no creo que nadie fuese a venir aqui por la noche, despues de un cañonazo. Busco un botiquin y me curo la herida del pecho. No es nada profunda, pero escuece. Cuando termino, busco una camiseta, para sustitiur la mia, y me la pongo. Labo mis manos en un cubo de agua, y me enjuago la cara y la boca. Alcanzo un saco, y me meto dentro de la Cornucopia, donde organizo un par de mochilas con lo necesario para poder comenzar la excursion que me espera. Cojo tambien armas, incluso una espada, y despues me meto en el saco de dormir, preparado para pasar la noche, con un cuchillo en la mano. Cierro los ojos, y abandono un dia mas en los Juegos del Hambre.

sábado, 9 de febrero de 2013

Capítulo 17 (Geneva)

Aun que parezca increible, despues de tanto tiempo, he vuelto a escribir, y vengo con un cap largo e interesante para recompensar por toda la espera que lo deje ahi en suspense, pues nada, que lo disfruteis mucho, y que no tengo disculpa por haber tardado tanto.Muchos besos.

Sidney y yo nos ponemos en marcha bastante rapido, y partimos en busca de comida.
-Por que no vamos a la Cornucopia? -propone Sidney- seguro que es facil quitarles comida, ademas ya es casi de noche, y seguro que los profesionales hacen turnos de guardia, y asi de paso podemos quitarnos a uno de nuestro camino-
-Es una locura, aunque bien es cierto que habra que quitarnoslos de en medio, pero podemos darles tiempo, y asi quizas lo hacen entre ellos-propongo yo.
-Te dan miedo verdad?-me dice burlona
-No me dan ningun miedo, puedo con ellos.
-Uhhh, si que te dan miedo, o eso, o otra cosa un poco amorosa- se rie a carcajadas.
-No digas tonterias-
-Pues yo si que ire a la Cornucopia- dice antes de echar a correr bosque a traves.
Me asusta pensar que me he quedado sola y que podrian atacarme, y por otro lado, que ataquen a Sidney. Echo a correr yo tambien, con la intencion de parar a Sidney, porque definitivamente, no quiero ir a la Cornucopia, por miedo o por lo q sea, pero no quiero. Mientras corro cojo un hacha por si la necesito y me ayudo con ella para quitar ramas y demas cosas que se interponen en mi camino. Sigo el ruido que va haciendo Sidney, sin saber el rumbo que llevamos, quizas estemos cerca de la Cornucopia, o nos estemos alejando, y sigo corriendo, porque el miedo me persigue y quiero librarme de el. Corro un poco mas, pero de repente el ruido de Sidney desaparece por completo de un segundo a otro. Me paro en seco y miro a mi al rededor para inspeccionar el terreno, no parace a ver nadie en ese claro, pero si seguía avanzando me podia esperar cualquier cosa. Noto un escalofrio que me recorre el cuerpo mientras doy un paso apartando una hoja. Parece haber muchas mas y con decision me dispongo a quitarlas de mi camino. Mantengo el hacha firme en mi mano derecha, mientras avanzo. Agudizo el oido, pero sigo sin percibir nada. Pero no tardo en apartar una hoja que me desvela un gran miedo. Diviso, no demasiado lejos de mi, el gran claro de la Cornucopia,  y al apartar la vista encuentro a Sidney dandome la espalda a mi izquierda. Me agacho entre las hojas para investogar el panorama. No tardo en darme cuenta del motivp de la parada de Sidney. Frente a ella distingo la figura de un chico que no empuña ningun tipo de arma, mirandola fijamente. Ella le aguanta la mirada, pero ninguno de los dos ofrece algun tipo de reaccion. El peligro y el miedo inundan la sangre de mis venas, y me doy cuenta de que para sobrevivir, solo puede quedar uno, y estaba claro que ese desconocido no podia serlo. Sidney retrocede un paso pequeño y el chico reacciona acanzando lo mismo. Un angulo perfecto se abre entre mi mano derecha y el cuello de ese chico, y casi sin darme cuenta veo como mi hacha se lanza con impulso a traves de el, yendo a acertar en su cuello. El chico cae para atras, Sidney se avalanza sobre el, y yo permanezco inmovil. No me queda otra que afrontar los hechos, acabo de matar a alguien. Mientras me arrepiento de lo que acabo de hacer me percato de donde estoy, y de que el juego va de matar, no me quedaba otra, no sabia cual iba a ser su reaccion, y tenia que hacerlo, era el o yo. Me pongo en pie de nuevo y aunque temblando como un flan, avanzo un par de pasos hacia Sidney, mientras vuelvo a dirigirle una mirada a la Cornucopia, en la que no parece haber movimiento, pero no se si eso es una buena señal. Cojo a Sidney por el brazo y la aparto del cadaver al que pretende salvar, pero es demasiado tarde, un cañonazo estalla en el cielo. Parece ser el primero desde el baño de sangre de la Cornucopia.
-Esto es horrible, como has podido hacerlo?- me replica Sidney en cuanto se pone en pie.
-Era la unica manera, si no podria haberte matado- intento escusarme, aunque me siento fatal por lo que he hecho, y que me lo diga me sienta aun peor.
-No me habria matado, no le has visto, no iba a hacer nada, el no...-me dice triste por su vida.
-Eso no puedes saberlo, y para mi tampoco ha sido nada facil, yo le he matado para protegerte- se lo echp en cara.
-Pero yo no te lo he pedido, no lo has hecho por mi, lo has hecho por ti, solo quieres ganar estos juegos, eres lo peor, eres como ellos, los profesionales del uno y esos, capaz de matar por sobrevivir, solo por ti, me das asco y miedo...- termina la frase con la bofetada que me es inevitable soltarle.
-No me digas eso, no tengas el valor de decirme todas esas cosas, porque para mi tambien ha sido horrible lo que acabo de hacer, y que me digas eso me esta matando por dentro, porque no me lo merezco, y si, lo he hecho para salvar tu vida, anteponiendolo a todos y cada uno de mis principios- creo haber sonado muy convincente porque Sidney cae al suelo y comienza a llorar.
-Lo siento, yo, yo,yo... Es que ha sido tan terrible ver como caia al suelo por mi culpa... Seguro que no se lo merecia, pero gracias por hacerlo- vuelve a ponerse de pie y me abraza, mientras a mi tambien se me escapan un par de lagrimas que intento disimular para no parecer debil.
La noche ya esta muy entrada, y seguimos cerca de la Cornucopia aunque parece seguir sin haber movimiento. Sidney y yo hablamos un rato antes de decidirnos a ir al centro de la Cornucopia. Parecen dormir todos, porque no se oyen ruidos, y solo se ve el humo de lo que parece una pequeña hoguera, Sidney se ofrece para acercarse un poco y mirar si los profesionales realmente duermen. Yo me mantengo al tanto mientras se acerca, y por suerte no tarda en volver.
-Todos duermen-me indica- estaban el del pelo de colores, otra chica que no identifico como una profesional, el chico del cuatro, y la chica que estaba junto a la hoguera que parece haberse dormido en su turno de guardia-
-Entonces podemos acercarnos, pero tendremos que separarnos, porque la entrada a donde estan las provisiones esta orientada hacia el otro lado, y habra que rodearla- creo una estrategia rapida- si algo sale mal volvemos corriendo aqui- las dos asentimos, y armadas en valor y armas nos dirigimos al centro. Sidney me hace una seña de que yo vaya por la derecha, y sin rechistar le hago caso. Tengo un nudo enorme en la garganta que me hace querer volver atras, pero intento parar mis impulsos. Ando sin hacer ruido y lo mas rapido que puedo, miro al rededor y me doy cuenta de un detalle bastante importante, en la lista que hizo Sidney me faltan dos profesionales, las chicas del uno y del dos. Un miedo tremendo recorre todo mi cuerpo y como ya no hay vuelta atras mantengo mis armas bien arriba para poder recurrir a ellas en cualquier momento. El recorrido se me hace eterno pero por fin llego a la boca de la Cornucopia, miro a mi al rededor pero no veo a nadie, oigo un leve siseo que me asusta pero no me detenie y sin pensarlo mas entro en la boca de la Cornucopia. Avanzo muy lentamente con miedo a lo que pueda encontrar.
Pummmmmmm



El sonido del cañonazo retumba en mis oidos, aunque aparentemente ha sido mucho mas leve que otros anteriores. Pienso en todo lo que ha podido pasar por un segundo, y al darme cuenta de que yo sigo viva, me doy cuenta de que alguien no ha corrido mi misma suerte. Pienso un segundo mas antes de salir corriendo, puede que los profesionales se hayan despertado y entonces me este enfrentando a un suicidio, pero cuando salgo no me parece ver a nadie cerca, y con un hacha en cada mano corro sin mirar atras. Mientras lo hago planteo de quien ha podido ser la supuesta muerte. Veo a tres personas tendidas en el suelo que parecen dormidas, y entre ellas distingo a Garson como el que esta durmiendo solo. Ninguno parece estar muerto, asi que les descarto. Quizas Sidney ha sido capaz de matar a la chica del cuatro mientras dormia, o quizas haya sido a ella a la que han matado las otras dos profesionales, y prefiero descartar esa idea, porque estaria sola, y no se si seria capaz de soportarlo. Corro alerta pero nadie me persigue, ni parece haber nadie cerca. Llego de nuevo al bosque y encuentro el cuchillo clavado en el suelo que hemos dejado clavado en el suelo para poder volver. Miro hacia la Cornucopia, y no veo a Sidney por ningun lado. Empiezo a volver a plantearme mi ultima teoria, cuando una mano se posa sobre mi hombre, me giro repentinamente para defenderme de quien pueda ser, y veo a Sidney delante de mi. Esbozo una gran sonrisa al verla y ella me responde con otra.
-Dios, que susto me he llevado, crei que te habian matado, lo siento, a quien has matado, que ha pasado?- me pregunta Sidney
-Yo tambien crei que te habian matado, estoy bien, pero yo no he matado a nadie, entre en la Cornucopia, y de repente sono el cañonazo, crei que ya habrias entrado, como has llegado tan rapido?- le contesto yo, y vuelvo a preguntar.
-Lo siento, de verdad, yo no queria dejarte sola, pero al acercarme mas no fui capaz, el miedo me supero y tuve que volver, lo siento mucho- me siento traicionada, me ha mandado a la muerte, y despues del cañonazo no ha hecho nada por salvar mi vida, pero su actitud parece ser seria, y no puedo evitar perdonarla.
-Sera mejor que nos vayamos de aqui, no se lo que puede pasarnos si seguimos aqui- termino de hablar cuando veo como un aerodeslizador recoge el cadaver de una chica del interior de la Cornucopia, y sin pensarlo mas comenzamos a alejarnos de ese lugar. Agarro el cuchillo que habia clavado en el suelo, y andamos adentrandonos en el bosque. Nuestro paso no es demasiado rapido, el cansancio es demasiado para seguir de pie sin rechistar. Seran asi como las seis de la mañana, porque los rayos de sol comienzan a despuntar por el horizonte.
Pasamos un rato andando, hasta que porfin llegamos al lugar donde teniamos escondida nuestra canasta. Cansadas, nos subimos al arbol donde tuvimos el accidente de la primera noche, y nos metemos en el saco compartido aun a riesgo de sufrir otra desgracia.Sidney sube las mochilas y las ata. Ninguna dice ni una palabra, y no tardo en quedarme dormida, en un sueño repleto de pesadillas en los que aparece el chico al que mate y la chica del aerodeslizador.