miércoles, 15 de agosto de 2012

Capitulo 15 (Geneva)

Aqui esta un capitulo mas, he conseguido subir de milagro, porque he encontrado un hotel en Ottawa con ordenador, así que aquí teneis un capitulo que os publico con mucho amor desde la mismísima capital de Canada, espero que os guste, tiene algo de accion. Y por cierto quiero dar las gracias a esos lectores que aunque no sois muchos, sois suficientes para mi, seguiré con mi blog de momento, así que disfrutarlo. Besos desde Canada :) 

Sin sueños ni pesadillas se me pasa la noche. Veo el sol asomar entre los árboles, y me quedo mirándolo hasta que mis ojos se acostumbran a la luz. Solo yo estoy despierta, y no tengo mucho sueño la verdad. Me pongo alerta en cuanto me acuerdo de donde estoy, porque después de una noche tan tranquila, se me habia olvidado por completo. Alcanzo una de las mochilas colgada del árbol por la cuerda y saco una de las cantimploras para mojarme un poco los labios ya que noto la boca seca. No bebo casi nada, con un sorbo me basta por ahora, no he hecho ejercicio así que no estoy cansada. Me pregunto si habrá muerto algún tributo durante la noche, pero me parece poco común para ser la primera noche. No quiero bajar del arbol yo sola, en parte temo a lo que pueda encontrarme y por otro lado, no creo que a Sidney le hiciese mucha gracia despertarse y no verme aquí. Me planteo despertarla, porque si sigo aqui sola, me sera inevitable ponerme a pensar en todo lo que sucede a mi alrededor, y no descarto un ataque de ansiedad. Eso me recuerda al ultimo que me dio, en medio del desfiles de los distritos, por culpa de ese chico, me metio demasiado miedo, pero ahora creo que mi punto de vista acerca de el ha cambiado bastante. Decido no despertar a Sidney, porque ese ultimo pensamiento que me ha venido a la cabeza me da buenas vibraciones. ¿Que debo de pensar acerca de ese chico? Debo verle como el mayor enemigo, o como un luchador que no busca mi muerte a no ser que sea necesaria, o quizas simplemente como un posible amigo, lo dudo, pero puestos a sacar las distintas posibilidades, porque no plantear todas. Se me ocurre una ultima, y si le viese como un posible ligue, la verdad es que no estaría nada mal, es un chico guapo, alto, atractivo, y muy distinto al resto de chicos a los que estoy acostumbrada a ver. Me recuerda en el algo a la gente del Capitolio, pero ya no tanto como la primera vez que le vi. Tiene una manera de ser muy distinta a la de la gente del Capitolio, es mas... Como expresarlo. Me viene a la cabeza esa sonrisa que me dedico antes de las entrevistas, y ahí hallo mi respuesta, es mas real, mucho mas real que ellos, tiene su propia personalidad, no es ni como yo ni como ellos, es único, y la verdad me da pena haberle ido a conocer en esta situación. Se que no debo cogerle cariño a nadie en estos juegos, ni siquiera a Sidney, porque para que pudiese ganar ella la que tendría que morir soy yo, y no quiero que eso suceda, pero no creo que a estas alturas pudiese vivir viendo morir a Sidney, creo que se ha convertido en una buena amiga, aunque quizas solo sea por el dolor y el miedo que nos une, pero la veo tan parecida a mi, tan alegre en la vida, que me parecería horrible ver apagar su luz, no creo que pudiese seguir viviendo con ello, haberla visto morir para ir a ganar yo, para algo tan absurdo, quizás lo mejor es que muriesemos las dos y que ganase otro, porque no creo que a Sidney le haga gracia el hecho de verme morir a mi.
Mi cabeza me esta empezando a dar demasiadas vueltas, estoy pensando demasiadas tonterias, lo mejor que puedo hacer ahora es depertar a Sidney, que ya es hora, no necesita dormir mas, y yo no quiero seguir estando sola.
La doy un golpecito en el hombro, sin mucho resultado, le acaricio la cabeza para que no se asuste y piense que hay peligro.
-Un poco mas mamá- me dice mientras se gira de golpe para un lado. Antes de sacar una de mis hachas me da tiempo a pensar que ha sido una mala idea ir a despertarla como si fuese su madre.
El saco tira de mi de golpe pero clavo mi hacha a tiempo para sostenerme a mi y al saco en el que estoy dentro junto a Sidney que esta colgando en el aire. Estamos demasiado alto, la caida seria mortal, y no puedo morir tan facilmente.
-Ahhhhh- grita Sidney, supongo que acaba de abrir los ojos y se ha dado cuenta de lo que ha pasado-
-No grites- la digo lo mas bajo y tranquila que puedo- nos oiran.
No se como consigo sujetar el saco y el hacha a la vez, pero esta dando resultado, pero las leyes de la física nunca fallan, si no hay motivo por el que no nos caemos, es que no tardaremos en caer. Me empiezan a sudar las manos, y se me resbala poco a poco el mango del hacha. Problemas.
-Nos caemos- la confianza de Sidney empieza a desaparecer- No te sueltes, ¿tienes otra hacha en el cinturon?
-Si!- no hay tiempo para preguntarle su plan.
Coge el hacha rapidamente y la clava como puede en el árbol, no se si eso sera suficiente, pero no veo mas opciones.
-Suelta el saco- me dice y yo lo hago sin pensarmelo dos veces. Agarro con las dos manos el hacha y recupero mi equilibrio, creo que ya estoy a salvo, pero no se si Sidney también. Miro hacia abajo y la veo colgada del hacha con el saco enredado en sus pies. El hacha no esta muy estable, empieza a salirse del arbol, justo cuando consigo coger a Sidney de la mano de forma segura para mi...
Veo el saco caer seguido del hacha que va a encontrarse con la pierna de Sidney muy bruscamente...
Subo a Sidney a la rama lo mas rapido que puedo y veo su rostro lleno de dolor. La pierna le esta sangrando, pero afortunadamente no es nada profundo segun parece. El hacha le ha caido de lado, y se ha llevado un trozo de carne de su espinilla, se que tiene que doler un montón, pero ahora mismo aqui arriba no hay nada que hacer, no hay espacio suficiente para vendarla ni tratar la herida.
-No te preocupes, no creo que sea nada demasiado grave- me dice Sidney- piensa en como bajar, yo estaré bien hasta entonces-
-Tranquila, todo va bien- es la única contestación que se me ocurre darle, porque su sangre brotando de la pierna me pone algo nerviosa, y aunque no es mucha, no puedo evitarlo.
Cojo la mochila que cuelga del árbol y la bajo con la cuerda seguida de la otra y después ato a la cuerda un arnés que había en la mochila de Sidney, y se lo pongo a ella para bajarla. Me parece algo peligroso bajarla así del árbol, pero no veo muchas mas opciones.
-Puedo ir agarrandome al árbol para bajar- me comenta- no estoy tan mal, puedo conmigo misma de momento-
-Seria de gran ayuda, no quiero que te caigas, te juro que si caes caere cont...-
-No Gen, no haras eso, ni si te ocurra, ya sabes lo que pienso...- me ha llamado Gen, nunca nadie me había llamado así,me resulta extraño, pero por otro lado me gusta. De todas formas, lo importante es lo que me acaba de decir.
-También sabes lo que pienso yo- no se si lo sabe, porque ni siquiera lo se yo, pero ha sonado convincente -Todo va a salir bien- la frase tonta de siempre ha salido de mi boca, esa frase se suele utilizar para calmar los ánimos, pero en realidad suele poner mas nervioso, porque oirla supone saber que algo va mal.
-Lo se- me guiña un ojo de amistad, y se agarra al tronco para que empiece la bajada.
Rodeo el arbol con la cuerda para que sirva de polea, y cuando creo que todo esta listo hago una señal que significa adelante, y comienzo a soltar cuerda muy despacio. La cosa no va mal, y cuando creo que ya esta abajo prácticamente me despreocupo y dejo de mirar hacia abajo. Me doy cuenta de que es un grave error justo a tiempo para mirar y ver a un pajaro con pinta muy extraña acercarse a Sidney. No se si sera un muto del Capitolio o un animal corriente pero es mejor no arriesgarse.
-Cuidado con el pajaro!- le grito a Sidney, que cuando lo ve reacciona apoyando su pierna buena en el suelo y consigue saltar al otro lado del inmenso tronco para alejarse.
Me doy prisa en bajar yo con la ayuda de mis hachas como siempre. Pongo un pie en el suelo y antes de que me de tiempo apoyar el segundo, una de mis hachas parte en dos al horroroso pajaro sin identificarlo tan solo.
Corro para ponerme al lado de Sidney y agarro una de las mochilas que adivino que es la de las medicinas, y la abro al caer al suelo.
Saco la caja de primeros auxilios, y busco el yodo para desinfectar la herida lo primero. Pienso que antes debo de limpiar la sangre, y cojo unos algodones. Le pongo unos pocos en la boca y ella entiende perfectamente para que son, esto no va a ser muy agradable.
Rapido cubro la herida con los algodones e intento limpiar la herida sin presionar demasiado. Me fijo en ella que mira para otro lado e intenta aguantar el dolor como puede. Vuelvo a coger mas algodones y esta vez los empapo en yodo, y rapido para que todo sea mas llevadero los pongo en la espinilla de Sidney. Aplico mas yodo a la herida diractamente, y cuando creo que ya esta desinfectada y lista para vendar, rebusco en el kit una venda suficientemente grande, y abro el plastico que la envuelve. Levanto su pierna a mi hombro y le quito los algodones para empezar a vendar. Ha dejado de sangrar, así que me atrevo a asegurar que esta fuera de peligro. Vendo rápidamente, como nos enseñan a hacer en mi distrito cuando somos pequeños, ya que, como es lógico, en el bosque hay mucho accidentes con las hachas. Hago un nudo simple para terminar de colocar la venda, y después bajo su pierna y la pongo encima de una mochila para que se quede un poco en alto.
-Listo- le aviso- ¿Te duele mucho?- abre los ojos y mira su pierna. Se saca los algodones de la boca.
-Menos que antes- responde algo aliviada- muchas gracias Gen, no tenias porque haberlo hecho-
-No me des las gracias, estamos juntas en esto recuerda-
-Lo se, pero en los juegos solo puede haber un ganador, y tu podrías haberte librado de uno de tus contrincantes ahora, pero no lo has hecho-
-Sabes que no lo haría, si ganamos, ganamos juntas, dos ganadores- suena absurdo- Me pregunto que harían en el Capitolio si quedasen dos últimos tributos que no estén dispuestos a matarse entre ellos-
-No lo permitirían, eso no puede pasar, harían algo para librarse de ellos cuando todavía quedasen mas tributos- no le hace gracia mi idea, creo que tiene muy presente que su muerte se acerca y que es algo inevitable.
-Odio los juegos-
-Supongo que todos lo hacemos, menos los asquerosos del 1 y del 2-
-Quizás ellos también los odian, pero intentan ocultar, es lo que les enseñan en su distrito, además este año solo hubo una voluntaria-
-No les aprecies, todos dan asco,     solo se alían para luego matarse entre ellos cuando ya no se necesitan, son mala gente, son ratas del Capitolio- su odio hace que baje el dolor de su pierna.
-Pero no todos tienen porque ser así, de verdad crees que el chico del dos quería estar en estos juegos, no lo creo-
-Ese el que mas, ese es uno de ellos uno del Capitolio, y buscaran que gane porque es como ellos, y les encantaria que ganase, da verdadero asco, en realidad nosotros solo somos peones en sus juegos- se contradice con lo que dijo de el ayer, y me imagino que se ha dado cuenta de como es la realidad, ese chico no morirá tan fácilmente como pensó al principio
-Eso no es justo- mi punto de vista sobre este chico cambia cada vez mas- no puede ganar por eso, nosotros tenemos las mismas posibilidades que el-
-Gen, ojala fuese cierto, pero te estas engañando, no tenemos posibilidades, o por lo menos yo, no se usar ningun arma, no se atacar ni defenderme, solo les podemos ganar cuerpo a cuerpo, pero yo no puedo, y no se si tu te ves capaz, pero si se da un enfrentamiento final entre tu y el, yo apostaría por ti, pero para eso hay que llegar hasta ahí y superar todas las pruebas del Capitolio-
-Las dos tenemos las mismas posibilidades, podremos con ellos, no podrán vencernos-
-Es mejor no pensarlo, todo se decidirá en un par de semanas- me dice para relajar el ambiente- ahora vamos a comer algo, que ya es hora, el sol ya esta en los mas alto, así que se nos ha ido la mañana.
Me callo y la hago caso. Miro hacia el pájaro que he matado antes, pero allí no queda ni rastro de el. Me asusto al principio pero al recordar como son los juegos, se me pasa.
-Ire a dar un rodeo, estate alerta, nunca se sabe lo que puede pasar- le anuncio.
Hacha en mano empiezo a caminar rodeando nuestro campamento, pero no parece haber ni rastro de tributos ni de ningún animal que nos sirva de comida. No tardo en regresar con algunas hierbas que me han parecido apropiadas para recolectar gracias a lo que nos enseñaron en el centro de Entrenamiento.
-Podemos hacer una sopa- le enseño las hierbas a Sidney, que sonrie.
-Buena idea, busca una olla que hay en mi mochila, no es muy grande, pero servirá-
Junto unas maderas y además de la olla cojo unos fosforos de mi mochila para encender una pequeña hoguera y poder calentar el agua para la sopa.
Vierto agua de una de las cantimploras y la mezclo con las hierbas y con lo que me parece adecuado que hay en mi mochila. Cuando esta listo enciendo el fuego con cuidado de que no llame la atención el humo. Tarda mucho en calentarse la sopa porque el fuego no es muy grande. Nos la tomamos sin prisa y alerta como siempre, y después acuerdo con Sidney pasar la tarde ahí para que a ella se le pase el dolor de la pierna, y me promete que mañana estaremos en marcha. Hablamos sobre nuestras cosas y me confiesa que en su distrito hay un chico que le gusta bastante, y que le beso cuando la eligieron en las cosechas, justo antes de irse a los juegos, pero que ya era tarde para ella, ya no tenia sentido porque no confía en volver a verle.
Es agradable hablar con Sidney sobre cosas personales, porque además de que se que no se las contara a nadie, parece entenderme. La noche llega y no tengo demasiado sueño, pero Sidney no piensa lo mismo. Decido dejarla que se acomode en el saco y yo me apropio de las esterillas. En el suelo es mejor vigilar por la noche así que la digo que yo haré el primer turno, y que la despertaré para que haga el suyo. Miro hacia ella hasta que se duerme y después centro mi cabeza en otra parte.

martes, 7 de agosto de 2012

Capitulo 15 (Garson)

 De nuevo siento el retraso, y debo avisar que no se si volvere a subir hasta que este de vuelta el dia 23, pero hasta entonces disfrutar de este, prometo que el siguiente tendra mas accion :)
 
No tarda en llegarme mi turno para hacer guardia, y aunque intento evitarlo, me es inevitable darle vueltas a la cabeza. Lo primero que se me viene es el hecho de haber matado a gente. Me resulta muy difícil asumirlo, pero es lo que hay y ya no puedo borrarlo. Me consuela un poco pensar que lo hice por defensa propia, ya que ellos pensaban matarme, porque si no yo no les habría matado. Eso me recuerda a como le perdone la vida a Elle, creo que si Melodie lo supiera no le haría ninguna gracia, pero no pienso contarlo.
Lo siguiente en lo que pienso es en el comienzo de los juegos, fue muy impactante, para mi, supongo que para todos los espectadores del Capitolio y para el resto de tributos, excepto para algunos que seguramente ya lo sabían. Ciertamente estoy pensando en Geneva, no creo que lo supiera claramente, porque si no no le habría dejado hacerlo, no tiene pinta de ser tan mala persona, además si no me equivoco, ella y su amiguita hoy no han matado a nadie, salieron de rositas, y siguen vivas dentro del bosque. Por un lado la idea me suena agradable, pero por otro, quizás hubiera preferido que Geneva muriese en la Cornucopia a manos de cualquiera que no fuese yo, porque se que ahora si me la encuentro tendré que matarla, y no tendré mas opciones, o eso creo...
Me pregunto cual seria mi reacción al encontrármela frente a frente en los juegos. ¿Atacaria, o me lo pensaria? De momento no lo se, pero tengo que pensar en una solución aplicable para ese problema.
Miro a Giovanni que se mueve y me da un golpe en el hombro con una mano. Me aparto para dejarle espacio, y vuelvo a mis pensamientos.
Me fijo en la linea del horizonte, y bajo los ojos para observar la arena con mas detenimiento. Los árboles son bastante altos, y parecen todos bastante iguales. Las extrañas montañas rusas sobre salen por arriba y en una de ellas veo pasar un vagón a alta velocidad. No seria una mala idea subirse, seguro que la atracción para en algún sitio aunque sea muy poco tiempo, porque si no, no tendrían ningún sentido las atracciones en los juegos, seguro que están ahí por algo y para algo, pero aun no se en que. Si voy a morir en los juegos espero poder vivir la experiencia de montarme en una de estas atracciones, seria un buen recuerdo con el que morir.
Se me ocurre la pregunta de las cosas que me gustaría hacer antes de morir, y me pongo a pensar. Sin duda una seria estar con una chica y besarla, me encantaría probar esa sensación. En mi distrito hay muchas parejas, quizás por conveniencia, pero estoy seguro de que mas de una siente amor, y a mi me gustaría sentirlo por alguien.
Un flash viene y va de mi cabeza. Al principio no consigo descifrar lo que es, pero poco a poco va tomando forma. Al principio es solo una mancha, luego va tomando forma de algo parecido a un arbol muy esbelto, y luego coge una gran belleza y cuando lo tengo ya casi claro, el flash desaparece.
Salgo de ese pensamiento, y vuelvo a la pregunta anterior, que mas cosas me gustaria hacer antes de morir, pues supongo que batir un record de algo, hacer algo que nadie haya hecho nunca antes. También me gustaría visitar partes del mundo que fueron destruidas con el paso de los años, se que hay algo mas allá de Panem, pero Snow no quiere que lo sepamos. Otra cosa que haría seria contarle a alguien mi vida, para que aunque solo sea una persona me recuerde para siempre, y quizás le cuente mi historia a otra gente y ellos también me recuerden. Sigo pensando mas cosas, y cuando no se me ocurren mas, me pongo a cantar una canción que me cantaba mi madre para dormirme cuando era mas pequeño. "Criticar por criticar". Me gusta mucho, y creo recordarla entera, la canto unas cuantas veces hasta que decido que es hora de darle el relevo de guardia a Giovanni, el tiempo pasa muy rápido en los juegos, así que calculo que llevo tres horas despierto, y sin pensarlo mas me acerco a Giovanni y le doy un golpe en el hombre, no demasiado fuerte por si al despertar se asusta y me confunde con otro. Me cuesta conseguir que abra del todo los ojos, pero lo consigo y cuando esta despierto del todo me acuesto yo, recordando el flash que me vino antes a la cabeza. Creo que ya se lo que es, así que me duermo con buen sabor de boca.
             **************
Amanece pronto, y en cuanto veo el sol me despierto, no puedo evitar pensar en el peligro que corro estando dormido. El miedo de que tus aliados te maten o abandonen mientras duermes siempre esta ahí. Prefiero estar despierto durante el día, porque por las noches todos los tributos suelen dormir, y por el día empiezan nuevas oportunidades para matar.
Aun sigue Melodie dormida, así que no tengo prisa por ponerme en marcha, y me tomo mi tiempo para ponerme de pie. Giovanni no tarda mucho en darse cuenta de que estoy despierto, pero no me lo hace saber, simplemente aparenta estar alerta ante el peligro para que vea que ha cumplido con su turno. Me acerco a el cuando estoy listo y me siento a su lado en una silla plegable para prepararme mi desayuno.
-¿Alguna novedad?-le pregunto.
-Aquí no ha pasado nada- me dice- todos están dormidos, es lo que suele pasar el primer día de los juegos-
-Lo se, pero no es malo prevenir. Tampoco nadie había saltado antes de tiempo en la Cornucopia como estrategia de distracción, y ya comprobamos ayer que todo es posible en los juegos-
-Cierto, la verdad es que esa muerte fue muy impactante para todos. Quedate por aquí, voy a rodear la Cornucopia-
Se levanta y se va dejandome solo con mis pensamientos de nuevo.
Tarda demasiado en venir, así que como no quiero sentirme tan solo, decido despertar a Melodie delicadamente.
Cocino un par de huevos en la sarten y les añado hierbas aromaticas. El olor es muy fuerte, y Melodie sucumbe a el abriendo los ojos de golpe.
Se levanta casi de un salto, supongo que pensaba que se trataba de un incendio, y cuando ve su error se lanza al suelo de nuevo, pero se queda sentada. Se despereza y tarda en darse cuenta de que aquí solo estamos ella y yo.
-¿Que ha pasado?- pregunta agarrando su espada de forma autorefleja.
-Es el desayuno- le digo vacilando.
-¿Donde esta Giovanni?- mi broma no le hace ninguna gracia, y se acerca a mi con la espada.
-Se fue a dar una vuelta- no puedo evitar soltar una risa tonta, que no le hace tanta gracia como a mi- volvera pronto-
Da un paso mas hacia mi con mirada amenazante, pero justo aparece Giovanni entre los árboles y Melodie y yo apuntamos automaticamente nuestras armas hacia el. Sube las manos justo a tiempo para que le reconozcamos. Bajamos las armas lentamente casi al mismo tiempo y Giovanni llega a nosotros también a paso lento.
Me parece reconocer en el rostro de Melodie una expresión de ganas de matar que me hacer sentir miedo en cierto modo, el hecho de que en algún momento Melodie vendrá a matarme no se me va de la cabeza y según parece por su mirada, a Giovanni tampoco. Después de mirarme viene a sentarse a mi lado, e intentar hablarme sin que Melodie se entere.
-Sabes que lo hará- me susurra- no pienses en ningún momento que se va a echar atrás por ninguna razón. Somos carne de cañon, esto solo es pasajero-
-No le va a ser tan fácil- le digo con el mismo tono de voz.
Melodie nos mira pero no parece estar enfadada.
-¿Cual es el plan para hoy?- nos pregunta.
-No hay nada planeado, pero deberiamos inspeccionar el bosque- respondo- puede que tengamos algún espia.
-Eso es cierto, pero tampoco es bueno que nos arriesguemos a enfrentarnos al resto de profesionales el primer dia- explica Giovanni.
-Pues a ti te convendría que el- me señala Melodie- y yo acabasemos con ellas rápido- se lo dice con tono de burla, pero Giovanni sabe que le esta llamando débil, y no parece hacerle gracia.
-Puedo acabar con ellas cuando quiera y sin dificultades, y tu tampoco te quites de mi lista-
-No me hagas reir anda- responde Melodie- vamos a desayunar, que aun queda tiempo para decidir todas esas cosas.
Después del desayuno acordamos que yo me quedare vigilando el campamento, y aunque la verdad no me apetece estar solo, así funcionan los turnos, y hoy me ha tocado.
Me quedo solo y no me apetece demasiado pensar así que decido distraerme. Cojo mi arco y mis flechas y me situo frente a una diana que improviso con lo primero que encuentro en las provisiones.
Todos los tributos en los juegos suelen hacer este tipo de cosas en algún momento, suelo verlo en la tele, y la verdad es que te quita casi de cualquier pensamiento absurdo que se te pasa por la cabeza.
Estoy todo el dia concentrado en mis flechas, y cuando me quiero dar cuenta ya es de noche y empiezo a oir pasos por el bosque cerca de mi.