viernes, 29 de junio de 2012

Amber (Distrito 1)

Amber 

Así es como me imagino yo a Amber, la profesional del distrito uno, es Kesha la cantante, y aunque no es super musculosa, me pega mucho, decirme opiniones.

Garson en la entrevista

Aquí está el traje de Garson, espero que os guste, le falatn las cadenas en el pantalón, pero esa es la idea.

Capítulo 12 (Garson)


Nuevo cap mis amores, disfrutarlo. Ahora os subo el traje de  Garson y también una foto de Amber ;)

Los resultados de las pruebas de los Vigilantes ponen el listón muy alto entre los mejores tributos, las más altas las recibimos Amber, Melodie y yo, que obtenemos un 10. Después destacan Giovanni y Geneva que sacan un 9, seguidos de Elle y el chico del uno con un 8. Las notas de los tributos del tres no están nada mal, ambos tienen un 7.
Pero hoy todo eso ya no importa, porque tocan las entrevistas. Después de estar tres horas con Sally, estaba harto de tanta tontería, pero no es nada comparable a las tres horas que he pasado con Goliat, ha sido insoportable, su intención, o algo parecido, era buscar una personalidad para que yo adaptase en mi entrevista, pero lo único que saque en claro es que soy un imbécil que jamás llegará a nada, o eso es lo que me repetía Goliat repetidas veces. No hemos preparado de nada para mí, lo único es lo que me dijo Sally de que ya soy uno de ellos, ahora solo tengo que actuar como tal y, me los meteré a todos en el bolsillo. Improvisaré algo en el último momento, dependiendo de lo que me pegunte Caesar Flickerman, el legendario presentador de los juegos. Ahora todo lo demás depende de Cheryl, que de nuevo me pongo en sus manos, espero que todo salga bien.
-Tengo ya todo preparado- me dice Cheryl- relucirás de nuevo, lo que he elegido es apropiadísimo para ti, pero esta vez te dejo que mires mientras trabajo-
Eso me parece una gran idea. Cheryl coge un par de brochas y a maquillarme. No es un maquillaje normal. Me maquilla los ojos de negro completamente, y después abre una bolsita llena de brillantes de colores dorados y plateados. Los va cogiendo uno a uno,  les pone una gota de pegamento y me los pone de forma ordenada en la cara. Cuando acaba lo que hay alrededor de mis ojos es parecido a unas gafas a base de diamantes. Es precioso, me encanta, llama la atención y es tan yo que no puedo parar de mirarme en el espejo.
 Cuando termina con mi cara nos toca empezar con el pelo. Coge un tinte y me previene que será de color rojo, y me cubrirá solo la mitad de mi alucinante flequillo. Esto sí que no me lo esperaba, además va perfecto con el decorado de los ojos. Intento leer una revista mientras me tiñe, pero sin mucho éxito, porque no me entero de lo que habla. Al acabar se pone con mis uñas, que esta vez están decoradas con colores muy llamativos a rayas.
Todo está listo para pasar a la ropa, y solo queda una hora para que empiecen las entrevistas, así que vamos bien de tiempo. Cheryl abre una cremallera y descubre otro gran diseño al que presenta como su última obra de arte. Estoy de acuerdo es muy original. Me pongo la camiseta de color marrón y tirantes, que lleva decorada en el centro un círculo con varios colores. Después me toca el pantalón, que consiste en un vaquero con cadenas colgando, que me va a la perfección. Y por último me pongo la chaqueta de color rojo y con el cuello lleno de tachuelas que resaltan toda mi persona.
Por último Cheryl saca unos zapatos de color negro con una gran suela, que me alucinan y me pongo a toda leche.
-Listo para comerte el espectáculo- me anuncia y me toma de la mano.
Llegamos corriendo a donde se celebrarán las entrevistas, y ya hay allí más de un tributo. Veo a la chica del ocho con la que se pasa el día Geneva y me dirige una mirada fulminante. Se la devuelvo y se da cuenta. Se acerca a mi en cuanto Cheryl se marcha y me dice:
-Cuidadito con lo que haces guaperas- sus palabras suenan absurdas, pero no tengo más remedio que escuchar- mañana no tendrás nada que hacer-
-No tienes ni idea a lo que te estás enfrentando- la respondo y me alejo, no busco problemas con el resto de los tributos hasta los juegos, porque supondría dificultades.
Me coloco en mi asiento, y espero a que lleguen los tributos que faltan. Cuando llega Geneva la miro, pero está vez creo que la debo una sonrisa, así que se la dedico, y aunque no me gusta lo que veo, percibo que se sonroja. Aparto la mirada antes que ella y siento durante un rato que me sigue mirando. Elle se sienta delante de mí, ya que su turno es justo antes que el mío. Y  cuando empiezan las entrevistas me dispongo a atender lo que dicen los otros tributos. Amber se las da de dura, imaginable y dice que su alianza resaltará en los juegos, pero no tanto como ella. El chico está un poco cortado pero Caesar le ayuda a reaccionar. Elle actúa demasiado y aparenta ser una niña buena. Y después me toca a mí. Caesar dice mi nombre y me acerco hacia él, me presenta a todos y comienza con unas preguntas sobre mí muy sencillas, pero lo que realmente llama mi atención es cuando me pregunta si me considero un chico del Capitolio, y creo que mi respuesta les conmueve:
-Yo no soy una sola cosa, yo soy todas juntas, soy Garson, y no dejaré que nadie me quite jamás mi personalidad, pase lo que pase en los juegos- lo dejo muy claro y creo que a todos les queda claro, mi entrevista gira alrededor de mi estilo, y no me cuesta nada responder a las preguntas. Todo ha salido a pedir de boca.
Suena la bocina y me toca retirarme. Vuelvo a mi sitio y solo me fijo en algunas de las entrevistas, entre ellas la de Melodie y Giovanni, que ambos afirman que en su distrito siempre les han presentado la victoria como algo grande y harán todo lo que esté en sus manos para alcanzarla. Paso un poco del resto de las entrevistas hasta que llega el distrito siete. Geneva está alucinante bajo los focos. Consigue hacer reír el público, pero yo no logro oír lo que dice. Cuando acaba me fijo en su compañero, que a pesar de ser un niño, es obvio que tiene un gran corazón y le desea toda la suerte del mundo a su compañera, porque dice que se lo merece, y que no le será difícil vencer al resto de tributos. Miro a Geneva que se le saltan las lágrimas de lo que oye, y de nuevo se sonroja.
Cuando acaban las entrevistas suena el himno y Goliat viene a llevarnos a Elle y a mí a nuestra planta, para pasar nuestra última noche tranquila.

jueves, 28 de junio de 2012

Capítulo 11 (Geneva)


Perdón por no subir ayer, pero aquí estoy otra vez. os aviso de que el martes me voy a toronto para dos meses, así que subire menos caps. Disfrutar:

La situación comienza a preocuparme, los entrenamientos han terminado, y hoy tenemos las pruebas con los Vigilantes. Sídney me ha contado un poco lo que tiene preparado ella, pero yo no tengo nada muy elaborado, espero hacer algo con la hachas, pero no se me ocurre el que. Además ahora estoy preocupada por otras cosas, no puedo evitar fijarme en el chico del 2 de vez en cuando, y siempre suele estar mirándome, quizás sea una paranoia mía, pero veo que me mira y no puedo soportarlo. Además cada vez que me doy cuenta de que Sídney y yo nos estamos convirtiendo en algo a lo que se le podría llamar amigas, me pongo de los nervios, si seguimos así creo que no podría soportar el perderla en los juegos. Tampoco que creo que me vaya a traicionar, todo es demasiado real, ella no es así me ha contado todo lo que sabe, y nos ayudamos, además también me ha hablado de un chico de su distrito del que está enamorada, pero niega cualquier posibilidad de volver a verle, así que intenta olvidarlo. Yo también le he contado muchas cosas, y me siento tranquila al hablar con ella, entre otras cosas porque sé que no se lo va a contar a nadie, y por otra parte, porque nunca le había contado a nadie tantas cosas. Al final no le conté a Lisa lo del chico del dos, pero si a Sídney. Me ha dicho que se ha fijado un par de veces, pero que no tengo que tenerle miedo, porque nosotras somos más fuertes que él, y que no nos va a hacer daño. Eso espero, porque de verdad que creo que me ha convertido en su primer objetivo, porque no veo otra razón para que me mire. Quizás si no estuviésemos en los juegos… pero eso no es así.
No puedo evitar en acordarme de una cosa que me repetía mi abuela cuando yo era pequeña, me decía que si algún día algún chico me miraba, sería porque estaría enamorado de mi, y que si sentía algo por mi es que yo se lo había provocado, es decir, que aunque yo no lo supiese, ese chico me gustaba, y que tarde o temprano me daría cuenta. Pero ella no pensó nunca que un chico me iba a mirar para buscar mi punto débil y poder matarme de la peor manera posible.
Me he fijado que el chico del dos, del que aún no se su nombre, está demasiado con los profesionales del cuatro, y eso no me sienta demasiado bien, en cambio no se habla con su compañera de distrito. Eso me recuerda a Sam. Con el hablo de vez en cuando, y es muy simpático conmigo, no ha hablado con nadie ni se entrena demasiado, solo intenta encender fuegos, y tampoco tiene mucho ánimo. Me da algo de pena, pero no puedo hacer nada por él, arriesgaría mi vida, y no es lo que quiero.
Espero a mi turno para que me toque hacer la prueba, y cuando le toca el turno al chico del dos, me doy cuenta de que su nombre es Garson, me llama mucho la atención, y casi es un acto reflejo, pero sin darme cuenta cuando se levanta le susurro a su espalda
-Suerte- no me lo puedo creer porque he hecho eso, estoy loca, no tenía que haberlo hecho, es un error, pero ya es irremediable.
Me quedo de pie con otros tributos y espero a mi turno sin hablar con nadie, aunque intercepto las miradas de Sídney que se ha dado cuenta de lo que le he dicho a Garson.
Paso de todo hasta que me veo frente a los vigilantes con dos hachas en las manos que parecen potentes, y con un tamaño decente. Me ato una cuerda a la espalda  y clavo otra hacha en el suelo, en un punto clave. Cojo un par de cosas para conseguir lo que quiero, y sin pensarlo más me sitúo frente a un poste bastante ancho, y lanzo a la altura de mi cintura las dos hachas, una a la derecha y otra a la izquierda. Tomo aire y corro hacia ellas. Agarro la de la mano derecha, la saco y la clavo de nuevo toda lo arriba que puedo pero sin soltar la mano. Repito lo mismo con la mano izquierda y comienza a escalar el poste hasta llegar arriba con un gran esfuerzo. Cuando llego arriba me siento en la cima y cojo la cuerda. Hago un nudo corredizo de los que he aprendido y lo lanzo en dirección al hacha del suelo. Se agarra perfectamente, y forma la pendiente que buscaba. Cojo una de las dos hachas y la clavo para que sujete la cuerda al poste, y después agarro la otra, pasándola por encima de la cuerda con las dos manos. Me armo de valor y me lanzo en picado hacia el suelo sin soltar el hacha ni un segundo hasta que mis pies tocan el suelo. Ahí ha cavado mi espectáculo. Saludo y me doy permiso a mi misma para marcharme.

martes, 26 de junio de 2012

Capítulo 11 (Garson)


Ha habido un cambio de planes , así que aqui tenheis el cp de hoy, disfrutarlo:

Los días pasan rápido mientras nos entrenamos. Elle intenta ignorarme todo lo que puede. Cheryl me ha contando que por lo que ha oído se podría decir que hay una alianza entre los tributos del uno y Elle, supongo que eso significa un enfrentamiento entre ambos grupos de aliados. La chica del uno que he descubierto que se llama Amber ha hablado con Melodie varias veces, pero por lo que ha parecido, Melodie ha rechazado todas sus ofertas, porque como es lógico a la hora de deshacerse de tus aliados, a Amber no sería nada fácil vencerla. He oído algo acerca de una alianza entre los distritos once y doce, pero de cualquier manera no llegaran demasiado lejos. También he observado de nuevo a la chica del siete, que creo que se llama Geneva,  se pasa los días con otra chica en la que no me he fijado mucho. He de reconocer que cuando miro a Geneva realmente me cuesta apartar la mirada, y creo que ella se ha dado cuenta. No sé si durará mucho en los juegos, pero tampoco sé si quiero ser yo el que la mate, como decidí al ver las cosechas. Mi punto de vista acerca de todo va cambiando,  no sé qué pasará en los juegos, a quien tendré que matar, quienes están realmente de mi lado, en quien puedo confiar y otras cosas. Giovanni para un buen chico, hemos hablado mucho y Melisa parece maja, pero es más reservada, se dedica a entrenar al máximo, y cada vez da más miedo con la espada. Elle ha intentado imitarla, pero lo suyo son las lanzas.
Una pregunta me invade, y no se porque lo hace, se que debería de centrarme en ganar yo, pero en el caso de que yo fuese a morir, ¿a quién debería de ayudar para que ganase los juegos con mi último aliento? Está claro que a Elle no, y tampoco querría que ganase Amber. La cosa estaría entre Melodie y Giovanni, pero tampoco quiero descartar a Geneva, pero se que si me enfrentase a ellos y mi vida estuviese en juego, sé que no dudaría en matar a ninguno de ellos. Espero que no me tiendan una trampa, y me sirvan para sobrevivir los primeros días de los juegos, más tarde me encargaré yo de ellos.
He mejorado con los cuchillos, y a Melodie le impresionan cada vez más mis técnicas. Ya tengo preparada  mi  exhibición con los vigilantes, pronto acabará Amber y dirán mi nombre, así que no debo relajarme, además una buena puntuación me servirá para que Melodie y Giovanni confíen más en mi.
-Garson Purple- mi nombre me retumba en los oídos, y sé que me toca enfrentarme a los Vigilantes, y a mis posibles patrocinadores. Doy un paso adelante y noto una voz cerca de mí que me desea suerte.
Me giro para ver quién es con mucho disimulo, y me sorprendo al ver a Geneva a mi espalda, sigo andando como si nada, además creo que nadie se ha dado cuenta, pero ¿por qué me ha deseado suerte?
Sin pensarlo más atravieso la puerta que se cierra a mis espaldas, pero esa palabra sigue clavada en mis pensamientos “suerte”.
Observo a los Vigilantes, que al parecer están lo suficientemente sobrios para atenderme, me presento, y el Vigilante que está sentado en el centro sobre lo que parece un trono me da paso para que empiece.
Me acerco a donde está el campo de tiro con arco, y cojo un arco, por fin mi arma, pero solo cojo cuatro flechas, voy al puesto de cuchillos, y cojo unos a los que ya había echado el ojo, con un buen tamaño y mucho mango.   Me coloco varios en el cinturón, para que en total sean ocho. Son incómodos, pero aguanto. Busco una pared bastante amplia, y dibujo en ella unos puntos rojos subiéndome por la red de escalada. Al bajar, me situó a una distancia razonable y preparo una de las flechas en el arco. Apunto a los ocho puntos rojos de la pared, lanzando los cuchillos y las flechas alternando entre ellos. Acierto todas las flechas en los puntos rojos, pero dos de los cuchillos se me desvían un poco, tampoco demasiado. Cuando están todos clavados, voy junto a la pared y pego un salto para agarrarme a uno de los cuchillos y ahí comienza el espectáculo. Salto en el aire dando medio giro y me agarro a una de las flechas, que supera mi duda, y si que aguanta mi peso. De ahí me doy impulso y consigo agarrarme a otro de los cuchillos de espaldas. De ahí subo sobro mis brazos y con el impulso doy una voltereta en el aire. Hago algunas acrobacias más y cuando termino, caigo al suelo sobre las manos haciendo el pino y después bajo sobre mis pies. Recibo algunos aplausos, y decido que mi espectáculo ha acabado. Salgo por la puerta satisfecho, porque me ha salido mejor de lo que esperaba. Y lo he conseguido, aunque quizás no me ha hecho falta, pero sí, he tenido suerte.

lunes, 25 de junio de 2012

Sídney (Distrito 8)

Esta es Sídney, la tributo del ocho, aliada de Geneva, es conocida por su papel como Fly en Blue Water High, su nombre real es Sophie Luck. Espero que os guste, un besoooo.

Capítulo 10 (Geneva)


Ya está aquí, pero no creo que vaya a subir estos días hasta el juves, disfrutar:

No puedo evitar fijarme en el chico del distrito 2, aunque esta vez solo le miro yo a él, está prestando atención a la chica de piel oscura que se dirige al centro de la sala, supongo que para explicar algo, así que me siento junto a Sam en el suelo, y me entretengo tocándome el pelo hasta que la chica comienza a contarnos que debemos de entrenar al 100 por ciento para estar preparados para los juegos, y que en poco tiempo solo quedará vivo uno de nosotros, y aunque me cuesta creerlo, puedo conseguirlo. Cuando termina de hablar cada uno se va al puesto que más le interesa, y a mí no se me ocurre ninguno, así que localizo a la chica del ocho y la sigo al puesto de supervivencia. En él hay un hombre que nos pregunta que es lo que sabemos hacer. La chica del ocho se da cuenta de que estoy detrás de ella cuando respondo a la pregunta del hombre:
-Yo sé hacer fuego con casi cualquier objeto que raspe, y tampoco se me da mal curar heridas feas- me sorprendo a mi misma al decir eso, porque en realidad heridas solo he curado a padre, de las que se hace en el bosque.
-A mí se me da bien buscar plantas comestibles, y también trenzar plantas para conseguir distintos útiles- intenta superarme, y cada vez me aseguro a mi misma que sería una gran aliada para mí.
-Eso está bien chicas, ¿Qué tal lleváis los nudos?-supongo que es una pregunta retórica, porque coge un par de cuerdas y nos la da, dispuesto a enseñarnos distintos trucos para conseguir varias cosas.
Mientras atamos nudos, decido fijarme en que hacen el resto de los tributos, y me doy cuenta de que la chica del dos, la compañera del chico raro, se entiende a la perfección con la lanzas. Al chico del uno se le ve un poco verde con la espada, y la chica del cuatro se ríe de él. Me fijo en el puesto de tiro con arco, que está completamente vacío, y después en el de hachas, donde veo a los tributos del doce y del once aprendiendo a sujetarlas, pero no tienen ni idea de que están haciendo, no creo que hubiesen visto un hacha antes, pero tampoco cualquier otra arma. En los distintos puestos de cosas útiles hay distribuidos varios tributos. En el puesto de lucha  cuerpo a cuerpo esta como me esperaba la chica musculosa del uno. Por último me fijo en el puesto de cuchillos, que probablemente es el que más miedo me da, ya que si me lanzan uno, mis posibilidades de seguir con vida son muy escasas. Allí está, aunque ya me lo imaginaba, y cada uno que lanza va al centro de la diana a la que apunta, es alucinante. Junto a él está el chico del cuatro, que imita con dificultad sus lanzamientos, pero ninguno es tan certero. Ahora sé que si de verdad me ha convertido en su primer objetivo, no tengo ninguna posibilidad. Cuando pueda iré al puesto de hachas y practicaré para por lo menos poder reaccionar ante cualquier situación, incluso conseguir posibilidades.
Vuelvo al puesto de supervivencia, y la chica del ocho ya lleva varios nudos en su cuerda, en cambio yo solo llevo uno, así que me centro en mí y sigo haciendo nudos.
La mañana se pasa rápido y para comer nos llevan a un comedor común, las mesas están llenas de comida, y yo me siento en la que me pilla más cerca. A mi lado vuelvo a encontrar a la chica del ocho, pero esta vez la situación cambia.
-Soy Sídney- me dice- ¿y tú?-
-Geneva- le contesto. Me ofrece una gran sonrisa, supongo que es un gesto simpático, y se la devuelvo- tengo 17 años- le digo para informarla, no quiero que la conversación acabe ahí.
-Yo casi, aunque me temo que no lograré alcanzarlos- afirma- todo depende de lo que yo dure en los juegos, si aguanto nueve días llegaré a los 17, y si no, pues supongo que me quedaré con las ganas-intenta darme pena, y en parte lo consigue.- Te presentaste voluntaria ¿verdad?-
-Sí, pero no es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida- me cuesta reconocerlo, pero es completamente cierto- en fin, te deseo mucha suerte con tus futuros 17-
-Ya claro…- se la ve triste-no tengo posibilidades de ganar los juegos, pero no pienso dejarme vencer tan fácilmente-
-Yo tampoco, pero no puedo hacerlo sola- me ha quedado patético, pero la necesito como aliada lo antes posible- tu también me necesitas.
-Supongo, dos siempre es mejor que una- vuelve a sonreírme-bueno, ahora hay que centrarse en técnicas, armas y todo lo que podemos conseguir.
Terminamos de comer pronto y vamos de nuevo a entrenar, Sídney me confiesa que no sabe usar ningún arma, pero que se la da bien trepar a los árboles y otras muchas que aunque no son letales, son bastantes útiles, entre ellas, sabe cazar conejos. Yo la digo que mi punto fuerte son las hachas, pero que no quiero mostrarlo demasiado, también le digo que tengo un gran equilibrio, y que soy muy resbaladiza a la hora de intentar atraparme. Ella dice que es muy rápida, y que no será nada fácil atraparnos, formaremos un gran equipo.
A la hora de la cena Nicoletta me dice que me ha visto muy amiguita con Sídney y que es muy guapa, siempre en la línea del Capitolio. Lisa tarda mucho en llegar y Sam nos cuenta que ha estado todo el día aprendiendo a diferenciar entre las distintas plantas comestibles, y en el puesto de cuchillos aprendiendo con uno en la mano, sin lanzarlos, solo defensa propia. Noel se interesa por cual es mi punto fuerte, y le cuento que siempre he practicado con hachas en el bosque por si un  día me servían de algo. Le interesa la historia y me comenta que las hachas suelen estar a medio camino entre los tributos y la Cornucopia, así que tendré que esforzarme para conseguir una sin que me maten. También me cuenta que no me vendría nada mal conseguir una mochila de supervivencia o dos, y que si confiaba en Sídney lo suficiente deberíamos de repartirnos el trabajo, porque sería más fácil salir con vida del baño de sangre. En cambio, cuando llega Lisa que ha escuchado lo que me decía Noel y me dice que ni se nos pasara por la cabeza entrar en el baño de sangre, que sería una locura. No se si hacerle caso o no, pero por hoy ya es suficiente, así que me voy a dormir, esperando a que vuelvan a llegar mis pesadillas.